¿Adónde va el dinero?
Antes de planificar un mes, tienes que verlo. En esta lección tomas los extractos de dos meses y los clasificas en seis categorías. Con un bolígrafo se tarda unos veinte minutos, y casi todo el mundo encuentra una cifra que no esperaba.
Qué necesitas
Los extractos de tus dos últimos meses completos, en papel o en pantalla. Si usas más de una cuenta o tarjeta, necesitas todos; si no, la imagen queda incompleta y la sorpresa se esconde justo en la cuenta que te saltaste.
La hoja de seguimiento de gastos de este curso, o cualquier hoja de papel con seis columnas.
Las seis categorías
Vivienda: alquiler o hipoteca, suministros, internet y el seguro del hogar si lo pagas cada mes. Alimentación: supermercado y mercado, no restaurantes. Transporte: combustible, billetes, aparcamiento, gastos del coche. Compromisos fijos: teléfono, suscripciones, cuotas, todo lo que sale de la cuenta el mismo día cada mes. Día a día: comer fuera, cafés, ropa, pequeñas compras. Ocasionales: todo lo que no ocurre cada mes, como un cumpleaños, una reparación o un recibo anual.
No crees una séptima categoría. La gracia de que sean seis es que puedes tenerlas todas en la cabeza. Si algo no encaja, va a Día a día o a Ocasionales, y no pasa nada.
Cómo clasificar
Recorre el primer mes línea por línea. Anota cada importe en su columna. No redondees ni te saltes los pequeños: ahí es donde suele estar la sorpresa. Después haz el segundo mes en una hoja nueva.
Suma cada columna de cada mes y compara los dos meses uno al lado del otro. Vivienda y compromisos fijos deberían ser casi idénticos; alimentación y transporte, parecidos. Día a día y Ocasionales son los que oscilan, y esa oscilación es lo primero que merece la pena saber de tu mes.
Lo que probablemente notarás
Casi todo el mundo descubre una de estas tres cosas: un compromiso fijo del que se había olvidado, un total de Día a día más alto de lo que habría imaginado, o un gasto ocasional que hizo que un mes pareciera mucho peor que el otro. Nada de esto es un problema todavía. La lección 2 explica por qué la columna de Ocasionales importa más de lo que sugiere su tamaño, y la lección 3 muestra cómo cada uno de los tres métodos de presupuesto la trata de forma distinta.